La palabra parece derivar de cajín, entendida esta como una variedad de granada. Se utiliza solamente con valor adjetival femenino que describe una cualidad física de la mujer, como han recogido los vocabularios dialectales a partir de 1927 y queda constancia en Insólita Murcia (1996) de Ismael Galiana al incorporar ciertas voces del habla murciana que designan determinados tipos humanos.
En la lexicografía dialectal suele venir acompañada de la marca de uso vulgar, por ello no se localizan registros escritos antiguos y los que se han hallado están vinculados a una expresión literaria marcada.
f. vulg. Mujer hermosa y de buenas carnes. (Ramírez Xarriá).
Ad. Mujer hermosa y de buenas carnes.
JUANELE.- Cuanto contentamento me da esfisaros tan jaricaos(1); mis parabienes a ella en primer llugar por tener a un marío tar cualo com’osté y tamién a osté, como no, por tener una mujera tan jampona, tan bien fachá y tan caginanca(2). (Gorviendo ar juebo anterior).
Tu’esto dijió sin cesar ni un inte la que tan cajinanca (despampanante) mujer paeciba, con tan esparpajá (suerta) llengua, con voz tan meleja (melosa), que no menos les almiró su discreción como su guapura.

cajinanca

cajinanca

caginanca

adjetivo


La palabra parece derivar de cajín, entendida esta como una variedad de granada. Se utiliza solamente con valor adjetival femenino que describe una cualidad física de la mujer, como han recogido los vocabularios dialectales a partir de 1927 y queda constancia en Insólita Murcia (1996) de Ismael Galiana al incorporar ciertas voces del habla murciana que designan determinados tipos humanos.
En la lexicografía dialectal suele venir acompañada de la marca de uso vulgar, por ello no se localizan registros escritos antiguos y los que se han hallado están vinculados a una expresión literaria marcada.
f. vulg. Mujer hermosa y de buenas carnes. (Ramírez Xarriá).
Ad. Mujer hermosa y de buenas carnes.
JUANELE.- Cuanto contentamento me da esfisaros tan jaricaos(1); mis parabienes a ella en primer llugar por tener a un marío tar cualo com’osté y tamién a osté, como no, por tener una mujera tan jampona, tan bien fachá y tan caginanca(2). (Gorviendo ar juebo anterior).
Tu’esto dijió sin cesar ni un inte la que tan cajinanca (despampanante) mujer paeciba, con tan esparpajá (suerta) llengua, con voz tan meleja (melosa), que no menos les almiró su discreción como su guapura.